Historia de los guachinches

guachinches

Para quienes vengan de visita a Tenerife y quieran disfrutar de los platos más típicos, en un ambiente hogareño y acogedor, debemos recomendar la visita a un guachinche.

Los guachinches (bochinches en Gran Canaria) surgieron de la necesidad, por parte de los viticultores y agricultores de promocionar y vender sus vinos, que en un principio solían acompañar con algunas tapitas. En un principio se trataba de simples puestos donde los turistas podían probar tanto los vinos como otros productos de la huerta, para después cerrar el negocio.

Pero con el paso del tiempo, la competencia y la mayor demanda derivaron en el acondicionamiento de espacios mayores (tales como garajes o cuartos de apero) y de una mayor oferta en cuanto a la comida que se sirve. Hoy en día, en la mayoría de guachinches, se consideran imprescindibles platos típicos como el gofio escaldado, la ropavieja, la carne fiesta o las garbanzas compuestas.

guachinche

En la isla de Tenerife, la mayor concentración de estos locales se da en la vertiente norte, por ser el lugar donde se da la mayor actividad agrícola, aunque podemos encontrar algunos en los municipios sureños de Candelaria, Arafo o Güimar.

Recientemente, estos establecimientos informales han comenzado a ser regulados por la ley ya que, a pesar de su origen casero, se han convertido en una alternativa barata y popular a los restaurantes, cuyas quejas hacia los guachinches han terminado por limitar sus actividades.

En la actualidad, los guachinches sólo pueden abrir tras la vendimia (en Abril y Noviembre), debiendo limitar dicha apertura hasta que se agoten las existencias de vino y ya poseen una regulación (por parte de los ayuntamientos) tanto de sanidad como de impuestos.

Foto 1 vía: loquepasaentenerife

Foto 2 vía: pueblosespana

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2 comentarios

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  1. Javier dice:

    Me ha sorprendido eso de que sólo puedan abrir en Abril y Noviembre, porque generalmente siempre los veo abiertos todo el año, salvo que no sean verdaderos guachinches.

    Pero entonces, ¿cómo distinguir el verdadero guachinche?…

    No, si al final resultará que nunca he estado en uno de verdad…

  2. Jaime Márquez dice:

    Jejejejeje… A saber dónde te habrás metido. Hombre, también ocurre que algunos se hacen tan famosos y solicitados que terminan convirtiéndose en restaurantes, aunque sigan conservando el apelativo de guachinche. De esta forma abren todo el año.

    ¿Cómo distinguirlos? Por lo casero o improvisado, que no tienen máquinas tragaperras, ni el muestrario de casettes (de Junco, Camela y el Boom 6)… vamos, los servicios mínimos de un restaurante.

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