La reforma del Paseo de San Telmo en el Puerto de la Cruz

Proyecto para el Paseo San Telmo

Suelo pasear con frecuencia por el Paseo San Telmo, disfrutando de la brisa del mar, quizás un poco agobiado por tanto turista como hay por este peculiar camino, pero con el placer de tener a mi lado el Atlántico, batiendo sus olas habitualmente con ese sonido tan característico del Puerto de la Cruz donde el mar siempre parece estar enrabietado.

Ya me chocó en su momento el cambio de imagen que le dieron al mirador que hay junto al Restaurante Pomodoro, justo antes de comenzar el Paseo: demasiado aluminio y demasiado brillo plateado para un lugar que para mí siempre será muy tradicional. Sin embargo, la idea es ofrecer las menos trabas posibles a las vistas paisajistas de este lugar.

Es cierto que las reformas que se hicieron y que ahora en mayor profundidad quieren aprobarse apuntan precisamente a eso, a abrir la ciudad al mar y dar una visión más limpia de todo San Telmo. Por eso es la intención del Consistorio reunirse esta próxima semana en la Comisión Insular de Comercio y aprobar el proyecto de reforma de todo este Paseo.

El ámbito de actuación será desde la Plaza de los Reyes Católicos hasta la calle de Santo Domingo, incluyendo todos los paseos peatonales intermedios existentes en esta zona. Lo financiarán entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento portuense, durará 10 meses y previsiblemente costará 1,7 millones de euros.

Rehabilitación, limpieza y mejora de fachadas y establecimientos comerciales, nuevo mobiliario urbano, más plantas, mejoras en la accesibilidad y nuevo alumbrado son algunos de los puntos en los que se trabajará. Se cambiará el pavimento por uno de tipo basáltico de color gris y adoquines lisos para facilitar el paso de los transeúntes.

Es, a fin de cuentas, una “limpieza de cara” más que una reforma profunda en sí, pero que probablemente le dará un aspecto más moderno y alegre a esta barriada de San Telmo. Difícil será, no obstante, conjuntar el tradicionalismo propio del barrio con las líneas modernas que al parecer quieren introducir con este proyecto.

Nos quedan unos meses difíciles, de polvo, de obras, de caminos cortados y de ruidos, pero habrá que dar un voto de confianza al proyecto y esperar que, en 10 meses, si se aprueba el mismo, podamos disfrutar más abiertamente de este mar que tanto nos alegra los días…

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