La noche de Guayota: atardecer y estrellas

Observacion de estrellas en el Teide

El gran Echeyde tenía en sus entrañas al mismo mal encarnado en un ser maligno, Guayota.

Cada cierto tiempo, aquel ser, a través de la boca del volcán, arrojaba sus particulares ríos de lava y ceniza para así mantener atemorizados a los aborígenes de la isla tinerfeña, los guanches. Un fiero perro negro encarnaba a Guayota, quien con aquella forma, un día osó salir de la guarida volcánica para raptar al mismo dios del Sol y la Luz guanche, Magec.

Acompañado iba de sus hijos, los Tibicenas, también encarnados en sendos perros grises, cuando, llevándose a Magec al interior de la montaña, la oscuridad y la noche cayó sobre Tenerife.

Bajo las oscuras penumbras, tanto Guayota como sus hijos pudieron campar por la isla, devorando al ganado y aterrorizando a sus dueños, hasta que éstos, los guanches, decidieron acudir a Achamán, dios del Cielo.

Comenzaría así una épica lucha entre el bien y el mal, encarnados respectivamente por Achamán y Guayota que dio como resultado la liberación de Magec y la vuelta del Sol y la Luz. Sin embargo, y desde entonces, Guayota sigue permaneciendo oculto en las entrañas de Echeyde, saliendo de vez en cuando en forma de erupciones, mas siempre acechando.

Cuenta aquella misma leyenda que los guanches encendían hogueras para conseguir engañar al maligno, para que pensara que aunque saliera al exterior, seguía estando en el infierno, y que por tanto, el camino hacia el cielo estaba en otro lado. Quien sabe si es éste el origen de la tradición, el comienzo de las supersticiones que han llevado a diferentes lugareños a afirmar que en las vísperas de la noche de Todos los Santos, en las cercanías del Teide, pudieron avistar la presencia de fenómenos extraños: ronquidos, un fuerte olor a azufre… Todo parece conjurarse de forma especial en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre.

¿Te atreverías en una noche así, a acercarte al volcán para vivir experiencia semejante?

Eso es lo que nos propone Volcano Life Experience, organizado por Teleférico del Teide, para esa noche tan especial, en lo que será una terrorífica versión de la actividad “Atardecer y estrellas” que suelen celebrar.

Allí, bajo el cielo estrellado de Tenerife, en las faldas del cráter, los participantes podrán oir la auténtica historia de Guayota, y cómo no, subir al teleférico para ver la puesta de Sol más bonita que pueda imaginarse, en el Pico Viejo. Habrá brindis con champán y una cena temática, tras la cual armados con potentes telescopios, podremos observar nuestro cielo con el sabio consejo de un guía astrónomico.

La excursión durará unas 6 horas, y sale, para el residente canario, desde 51 euros.

  • Programa atardecer y estrellas, sin recogida por la isla, y sin teleférico: Adulto, 51 € – niños de 8 a 13 años, 36 €
  • Programa atardecer y estrellas, con recogida por la isla, y con teleférico: Adulto, 87,50 € – niños de 8 a 13 años, 72,50 €
  • Programa atardecer y estrellas, sin recogida por la isla, y con teleférico: Adulto, 71 € – niños de 8 a 13 años, 56 €
  • Programa atardecer y estrellas, con recogida por la isla, y sin teleférico: Adulto, 67,50 € – niños de 8 a 13 años, 52,50 €

Una experiencia, sin duda, inolvidable, y una fecha memorable. ¿Qué menos podemos pedir para una noche de Halloween diferente?

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