
En el sur de la isla de Tenerife se encuentra el municipio de San Miguel de Abona, un territorio que se extiende desde las medianías hasta el mar y que limita con Arona, Granadilla de Abona y Vilaflor. Con una superficie de unos 42 kilómetros cuadrados, es uno de los municipios más pequeños de Tenerife, aunque en las últimas décadas ha experimentado un importante crecimiento y actualmente supera los 30.000 habitantes.
Como ocurre con muchos otros [municipios de Tenerife, una de las cosas interesantes de San Miguel de Abona es precisamente ese contraste entre el interior y la costa. En apenas unos kilómetros podemos pasar de pequeños núcleos tradicionales y paisajes agrícolas a urbanizaciones turísticas, campos de golf y un litoral de origen volcánico.
El municipio se distribuye entre diferentes localidades y núcleos de población, entre ellos San Miguel-Casco, El Frontón, El Roque, Llano del Camello, Aldea Blanca, Tamaide, Las Zocas, Oroteanda, Las Chafiras y Guargacho. A ellos se suman importantes zonas turísticas próximas a la costa, especialmente Golf del Sur y Amarilla Golf.
San Miguel de Abona, del campo al turismo
Durante buena parte de su historia, la economía de San Miguel de Abona estuvo estrechamente relacionada con la agricultura. El paisaje de las medianías todavía conserva parte de ese pasado rural, aunque hoy el municipio es muy diferente al que podíamos encontrar hace unas décadas.
El desarrollo turístico del sur de Tenerife ha transformado especialmente la zona costera. Golf del Sur y Amarilla Golf concentran buena parte de los alojamientos y servicios turísticos, además de campos de golf y otras instalaciones deportivas. A ello se une un clima generalmente cálido y seco durante buena parte del año, uno de los principales atractivos de esta zona de la isla.
La costa de San Miguel de Abona es bastante diferente a la imagen de grandes playas de arena que podemos encontrar en otros puntos del sur tinerfeño. Aquí domina un paisaje más volcánico, con pequeñas calas, callaos, zonas rocosas y rincones donde el mar se mezcla con las formas creadas por antiguas erupciones.
Qué ver en San Miguel de Abona
Aunque muchas personas conocen el municipio por sus zonas turísticas, merece la pena subir desde la costa hasta el casco histórico de San Miguel. Sus calles conservan ejemplos de arquitectura tradicional canaria y algunos de los edificios históricos más interesantes del municipio.
Entre ellos se encuentran la Iglesia de San Miguel Arcángel, la Casa Museo El Capitán, la Casa Azul, actual sede del Ayuntamiento, o la Casa Cuatro Esquinas. Es una zona tranquila y bastante alejada del ambiente turístico de la costa, lo que permite descubrir otra cara del sur de Tenerife.
También resulta interesante acercarse al caserío de La Hoya, uno de los asentamientos históricos del municipio, donde todavía pueden encontrarse ejemplos de arquitectura tradicional y elementos relacionados con el antiguo modo de vida agrícola de esta parte de la isla.
En la costa, uno de los espacios más conocidos es la Reserva Ambiental de San Blas, un paisaje de origen volcánico en el que se combinan naturaleza e historia y donde es posible conocer mejor cómo las características del terreno condicionaron durante siglos la vida de sus habitantes.
Otro de los lugares que merece la pena conocer es el entorno de Montaña Amarilla, declarado Monumento Natural. Su particular paisaje es consecuencia de una erupción marina y constituye uno de los rincones geológicos más singulares de esta parte de Tenerife.
Para contemplar el municipio desde las alturas podemos acercarnos al Mirador de La Centinela, situado junto a la TF-28. Desde aquí se obtiene una magnífica panorámica del sur de la isla y de un paisaje salpicado por numerosos conos volcánicos.
Y para quienes busquen una experiencia completamente diferente está el Castillo San Miguel, en Aldea Blanca, conocido por sus espectáculos ambientados en la Edad Media, con torneos entre caballeros y cenas temáticas.
Golf del Sur y Amarilla Golf
Buena parte del turismo de San Miguel de Abona se concentra junto al litoral. Golf del Sur y Amarilla Golf cuentan con hoteles, apartamentos, restaurantes y numerosos servicios destinados al visitante.
Como sus propios nombres indican, el golf tiene aquí un protagonismo especial, pero no es la única posibilidad. La cercanía al mar permite practicar diferentes actividades acuáticas y el puerto deportivo de Marina Amarilla sirve como punto de partida para navegar por esta zona del litoral tinerfeño.
Esta parte de San Miguel ofrece además una buena ubicación para recorrer el sur de Tenerife, ya que se encuentra cerca del aeropuerto Tenerife Sur y a poca distancia en coche de localidades como Los Abrigos, El Médano o las principales zonas turísticas de Arona y Adeje.
Cómo llegar a San Miguel de Abona
Llegar hasta San Miguel de Abona es bastante sencillo. La principal vía de comunicación es la autopista TF-1, que recorre el sur de Tenerife. Para dirigirnos hacia el casco de San Miguel podemos tomar la salida de Las Chafiras y continuar por la carretera TF-65, que asciende hacia el interior del municipio.
Si nuestro destino es Golf del Sur o Amarilla Golf, desde la TF-1 debemos tomar la salida correspondiente hacia Los Abrigos y continuar en dirección a la costa.
Precisamente esa facilidad para pasar en poco tiempo del mar a las medianías es uno de los atractivos de San Miguel de Abona. No es uno de los municipios más grandes de Tenerife, pero reúne en muy poco espacio paisajes volcánicos, patrimonio histórico, pequeños núcleos tradicionales y una de las principales zonas turísticas del sur de la isla.
Foto vía: istanbulway



