
La taberna el Cambullón es un local situado en el mismo centro de Santa Cruz de Tenerife, a apenas 200 metros de la Plaza de España, en la calle Bethencourt Alfonso, esa calle longitudinal repleta de terrazas que está paralela a la calle El Castillo.
Es una zona muy concurrida casi a cualquier hora, con muchos turistas, y de hecho, bastantes veces pasé por delante, sin detenerme mayormente por eso, por la alfuencia de gente y el bullicio. Sin embargo, la recomendación de un amigo finalmente me animó a probarlo, en especial por sus tostas.
Taberna el Cambullón tiene una zona de terrazas, siempre muy aniada, y dos locales juntos, uno principal con la barra y diferentes mesas, muy tradicional, típico de taberna, y otro, al lado, privado, con mesas para comer, bastante más tranquilo y reservado.
Dado que he mencionado el bullicio de la calle como punto negativo, tengo que aclarar que el reservado es muy tranquilo y que rápidamente me quitó ese pequeño inconveniente que tenía por mi parte. Es más, en esa área, hay incluso la suficiente separación entre mesas como para no estar escuchando las conversaciones de las mesas de al lado.

Observaciones personales
La atención fue muy rápida, siempre atentos a cualquier petición que les hacía, a pesar de que tanto la terraza como el local, sin estar totalmente lleno por la hora temprana, sí que contaba ya con bastantes mesas ocupadas.
La carta de la Taberna el Cambullón, sin ser extensa, sí es variada, y lo que es mejor, permite tapear sin problema. Mi idea inicial era la de tomar un par de tapas para luego abordar una de sus recomendadas tostas.
Entre los entrantes y aparte de las tradicionales tablas de jamón o quesos, tienen varias ensaladas, huevos estrellados con jamón ibérico, o salmorejo. Cuentan con arroces, aunque debes pedirlo y es para dos personas mínimo (especialmente el arroz meloso con bogavante), carnes (incluyendo cochinillo segoviano asado y hamburguesa gourmet), y pescados (entre otros, y aparte un clásico de la isla, los calamares y los churros de bacalao, un rico pulpo a la gallega).
Pero sobre todo, mi principal, las tostas. Tienen tres tipos. Yo me pedí la de foie con jamón ibérico y cebolla caramelizada, riquísima, y con un pan crujiente tan bueno como los propios ingredientes. Las otras dos eran la tosta de solomillo ibérico con confitura de tomate, y la tosta de salmón con aguacate, queso fresco y alcaparras.
No me podía ir tampoco sin probar algún postre y aunque había uno llamado “texturas de chocolate”, mi perdición, finalmente me decidí por el quesillo. Era casero y estaba bastante bien, pero como consejo les diría que las porciones deberían ser más pequeñas, sobre todo teniendo en cuenta el precio, 2,70 €. Puede que sea uno de los quesillos de mayor tamaño que me he comido, y teniendo en cuenta todo lo comido anteriormente, hice de tripas corazón para no dejar nada, tal y como siempre me enseñaron de pequeño.

Los precios medios son ligeramente altos para mi gusto, aunque también hay que entender que su ubicación tan céntrica también repercute. La tosta que pedí costaba algo más de 13 €. El salmorejo en torno a 7 €, los churros de bacalao 11 €, los calamares 18, la hamburguesa en torno a 14 € y ya que lo he mencionado, el cochinillo segoviano unos 19 €.
Mi cena, incluyendo finalmente una tapa, la tosta, el postre y dos cervezas, salió en torno a 30 €.
La paresentación de los platos era normal, no destacable, pero bien. No se puede decir mucho más.
El aparcamiento en Santa Cruz y en pleno centro, pues ya lo podéis imaginar. Si lo buscáis gratuito es poco menos que imposible. Lo más cómodo es aparcar en la cercana plaza Weyler, en el parking público donde hay sitio de sobra y es 24 h.
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1 Reseña en “Taberna el Cambullón, en Santa Cruz”
Buen lugar para comer en el centro de Santa Cruz. Magnífica la tosta, y buenas cantidades y atención. Precio un poco alto.