
Amaro Pargo y una visita a la iglesia de Santo Domingo de Guzmán
Un silencio sepulcral envuelve mi figura lánguida. Un turbio manto de tristeza parece haberme rodeado, inexorable, desde el mismo momento en que los goznes de la vieja puerta de entrada de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, en San Cristóbal de La Laguna,








