El batallón del 91

Homenaje al batallón del 91

¿Un campo de concentración en Tenerife? ¿prisioneros en la isla? ¿todo el batallón del 91 aquí? Me encanta la Historia, pero reconozco que aún me falta mucho por conocer de esta tierra guanche, muchos episodios que no son populares, y que en cierto modo permanecen medio escondidos en su pasado.

Salvo la gente de aquí de Canarias, y los más interesados en la Guerra Civil española, la gran mayoría tiende a pensar que Canarias apenas pasó de soslayo por aquellos trágicos años de la historia española. Si acaso se relaciona a las islas con el comienzo de la guerra, cuando desde aquí partió Franco hacia la Península.

Poco más se sabe de aquellos años fuera de las propias islas. Y, recientemente, estando por Vilaflor, tuve la ocasión de pasar un rato frente a la escultura que hay cerca de allí levantada en homenaje a aquéllos (héroes considerarán muchos) que tuvieron la desgracia de ser enviados al campo de concentración de La Vica, para dedicarlos a trabajos forzados.

¿Quiénes formaron el Batallón del 91?

El «Batallón de Soldados Penados Trabajadores 91«, así los conocían. Corría el año 1941, mes de septiembre, y aquel batallón, presos «rojos» de la guerra, fueron enviados a las islas Canarias, en concreto a las islas de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura.

Sí, año 1941. La guerra ya había terminado, y aún así, estos ex-soldados (algunos ni siquiera habían llegado a combatir), la mayoría del norte de España, cántabros, muchos de ellos, fueron trasladados, como ganado, desde Madrid a Cádiz, primero, para desde allí embarcarlos a Canarias. Eran los medios de aquel entonces, y desde luego no se les trató precisamente bien. El resultado de tantas humillaciones que hubieron de vivir en el trayecto fue que de aquel batallón del 91 que salió de Madrid, algunos murieron en el camino.

En aquellos dos años que estuvieron presos en las tres islas, desde 1941, hasta febrero de 1943, fueron destinados a construir carreteras. Tanto es así que, hoy día, una de esas carreteras la circulamos sin conocer la historia y las tragedias que hay detrás de su construcción, la C-821, la carretera que va desde Vilaflor hasta las Cañadas del Teide.

Huellas del Batallón en Tenerife

En Tenerife su primer «trabajo» fue en la carretera de Arafo, desde donde los mandaron a los Llanos de Ucanca, para hacer el tramo de Vilaflor a Guía de Isora. Finalmente los conducirían hasta el Sombrerito de Chasna y de ahí a La Vica, donde estuvo el asentamiento del que hoy día aún se conservan algunos restos que aún pueden visitarse de aquel campo de concentración.

Carretera de Vilaflor a Cañadas del Teide
Carretera de Vilaflor a Cañadas del Teide

Casi 700 presos llegaron a hacinarse en aquellos barracones, antes de que los acabaran mandando primero a África y finalmente al Valle de los Caídos, para construir el que sería el mausoleo de Franco.

Aún hay algún superviviente de aquel batallón, y aún recientemente se les ha podido escuchar su historia, las tragedias que hubieron de vivir, y las vejaciones.

El recuerdo de aquello, la escultura que les hace memoria para siempre, se encuentra a escasos kilómetros de la salida de Vilaflor en dirección a las Cañadas del Teide, precisamente al comienzo de la carretera comarcal, en un descanso de la carretera, justo en el que hay para dejar los coches y adentrarse hacia los famosos Pino Gordo y Pino de las Dos Pernadas.

Es uno de esos lugares que merece la pena recordar para que no quede en el olvido. Si estáis por Vilaflor de Chasna no dejéis de parar un momento allí. Aunque sea simplemente para rendir un pequeño homenaje en su recuerdo.

Para saber más:

Pueblos y ciudades de Tenerife.

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